Con web o sin web: por dónde empezar.
Tengas web o no, el objetivo es el mismo: que quien te busca pueda hablar contigo en ese momento. Dos caminos, cinco preguntas para decidir y ejemplos para bandas, tiendas y emprendedores.

El momentoLa duda antes de la consulta
Hay dos frases que se oyen mucho cuando alguien piensa en mejorar su presencia en internet. Una es «ya tengo web, no quiero empezar de cero». La otra es «todavía no tengo web, no sé ni por dónde empezar».
Parecen opuestas, pero esconden la misma duda: ¿cómo hago para atender mejor a quien me busca, sin tirar lo que ya hice ni gastar de más? La respuesta no depende de lo que tengas hoy. Depende de lo que necesitas que pase cuando alguien te encuentra.
El problemaRehacerlo todo o no tocar nada
Cuando se piensa en mejorar una web, suelen aparecer dos extremos. O rehacerlo todo, con meses de trabajo y un presupuesto que asusta. O no tocar nada, porque «la web ya está», aunque nadie la use para escribirte.
Si no tienes web, el extremo es otro: posponerla. Mientras tanto, las consultas llegan por mensajes directos, comentarios y llamadas perdidas, y cada una se responde cuando se puede.
En los dos casos falta lo mismo: algo que reciba a la persona en el momento en que te busca, responda lo básico y te pase la consulta ordenada.
La pregunta no es si tienes web. Es qué pasa cuando alguien entra en ella.
Camino 1Ya tienes web: le ponemos un anfitrión
Si tu web ya existe y te gusta cómo se ve, no hace falta rehacerla. El Anfitrión FULL se instala en tu web actual en 3 días y funciona la tengas como la tengas: WordPress, Wix, Shopify, Tienda Nube o código propio.
Es una conversación guiada de seis niveles, con respuestas aprobadas por ti y sin IA generativa: no improvisa. Saluda, pregunta lo justo para entender qué necesita la persona, responde lo habitual y te pasa la consulta a WhatsApp con el contexto. Cuesta 199 € + IVA, en un pago único.
Camino 2No tienes web: la hacemos con el anfitrión dentro
Si no tienes web, o la que tienes ya no te representa, la hacemos a medida, sin plantillas ni WordPress, con el Anfitrión FULL incluido. Está en el aire en 1 a 2 semanas, con metodología ágil y actualización diaria; las fechas se planifican contigo, y se cumplen.
- 299 € · Web Impulso: una landing de una página, en un idioma. Para empezar con lo esencial: quién eres, qué haces y cómo se habla contigo.
- 499 € · Web Esencial, la más elegida: hasta cinco secciones y una landing, en dos idiomas. Para explicar varios servicios con calma.
- 999 € · Web Portal: hasta ocho secciones y dos landings, en hasta tres idiomas. Si vendes online, ponemos el Anfitrión FULL en tu tienda y te ayudamos a darte de alta en Tienda Nube o Shopify.
- 199 € · Anfitrión FULL solo: el camino 1, si tu web se queda como está.
Todos los precios son más IVA, en un pago único. El código y el dominio quedan a tu nombre (el dominio lo pagas tú). El alojamiento va en un plan gratuito de Cloudflare que da de alta Innectia, con HTTPS y sin cuota mensual. Por seguridad no hay panel para editar textos: los cambios se piden al equipo, o a otro programador que edite el código.
Cómo decidirCinco preguntas, cinco minutos
Si después de esto sigues con dudas, el diagnóstico gratis son 10 preguntas y 3 minutos. Te dice en qué nivel estás y cuál es el siguiente paso.
Lo que cambiaBandas, tiendas y emprendedores
Para una banda o un programa en vivo. Hoy la información está repartida entre redes, y el anuncio de la próxima fecha queda enterrado en el feed. Con una landing propia, quien vio un clip encuentra en un solo lugar qué suena, cuándo es lo próximo y cómo escribir para contrataciones. Es lo que hacen GRÄNDRØ y Un Poco de Rock, cada uno con su Web Impulso.
Para una tienda. Si ya vendes en Shopify o Tienda Nube, no hace falta cambiar de plataforma. El Anfitrión FULL responde las dudas que frenan una compra, como envíos, medidas o cambios, con tus respuestas aprobadas, y pasa a WhatsApp a quien quiere hablar con una persona.
Para quien emprende. Si das clases, haces reformas o asesoras a otros negocios, la consulta suele llegar a cualquier hora. Una web con anfitrión responde lo básico (qué haces, en qué zona y cómo se pide una cita) y por la mañana te encuentras una consulta ordenada en lugar de un «hola, info».
En los tres casos, las redes siguen siendo el escaparate. La web pasa a ser el mostrador. Y todo esto sirve para atender bien a quien te escribe por su cuenta: no es para enviar campañas masivas ni mensajes que nadie pidió.


